lunes, 7 de julio de 2014

De lo que sucedió un lunes

I

No miro, escucho. No veo, oigo. No pongo atención en detalles, ni aún sé como es que estas personas que pasan junto a mi llevan sus ropas. No recuerdo siquiera las formas de sus rostros ni complexiones. ¿quién por su aspecto puede "mostrarse"? ser él o ella.

Creo que mis sentidos están estropeados por el tiempo. Mi vista es mala, mi sentido del gusto es muy selectivo, esto me fastidia. Mi olfato se burla de mi miseria y mi piel no distingue ni su propia aspereza.

No así mis oidos, estoy orgulloso de mi audición. Puedo escuchar trenes que pasan a lo lejos. En ocasiones, cuando es de madrugada y el mundo está en reposo escucho las ramas de los árboles movidas por el aire. Pero esta agudeza es mayor cuando escucho a Rachmaninov o a Beethoven o al magnífico Tchaikovsky o a Vivaldi, mucho más con Brahms y Mahler. Los detalles que paso por alto en la apariencia de las personas, acá los guardo con encanto y profunda belleza.

03 de junio NV ó si yo no fuera yo

Bueno, bueno, el caso es que aquella persona no es más aquella persona, o tal vez si, pero soy yo. Comienzo de nuevo. Me encuentro a las afueras del teatro Metropolitan. En su anuncio dice Nacho Vegas con letras gigantes. Yo, yo, tengo cierta desgana de estar allí -si, ya lo he explicado antes, he dicho el porqué-. Y de pronto esta figura mía, se ha tornado en alguien lejano a quien se observa. Paso cerca de mi y poco me noto, me veo desde aquella otra persona. Tal vez voy con alguien más, completamente emocionado y entregado al momento, si, tal vez incluso llevo una playera con el nombre de Nacho Vegas estampado y pertenezco a un grupo de fans y cuando escucho "bravo" en estado de ebriedad, la canto a gritos, y los seguidores españoles me han nombrado "fan adolescente" y llegando hasta este punto, creo que no he notado que el yo real no tiene ni una playera estampada, ni grita al escuchar "bravo", que no tiene pinta siquiera de haber pasado varias noches leyendo a Melville y tratando con el capitán Ahab, tampoco se le ve que haya temblado al leer a Breat Easton Ellis; ni que haya llorado al escuchar a Carver, ni mucho menos que haya leído de una sola vez a Saroyan, no, todo esto no se ve. ¡Pero que desgana! si aquel yo que no se muestra como seguidor y que en pocos minutos verá de frente a quien le ha movido a ¡tantas lecturas! a ¡tantas escuchas! no se siente emocionado. Y piensa -si yo no fuera yo-, -si fuera como ellos- como ellos se hacen llamar "y todos ellos", -si tan solo pudiese emocionarme un poco, y gritar...-

Mi asiento es en la segunda fila, esto me hace un poco feliz. NV presenta un disco de desamor, ya no es aquel NV más intimista. Esta como imbuido en éste particular tema. El público canta, grita, se emociona, algunos se les nota la embriaguez, yo observo tranquilo. Avanzada la noche alguno se me acerca y pensando que el momento era emotivo trata de que cantemos juntos, me aparto.

Tipos de personas

Y si, todos ellos, son esos tipos de personas, yo prefiero verlos a todos como gente que va a morir, me empato y entonces puedo convivir con ellos...

Encuentro

Nos reencontramos justo en una época, un periodo, en donde ella, al igual que un lobo estepario como yo, no tenía interés o al menos la sensación de ardor, de empuje por la movilidad. Un desánimo por el vivir corriente. Caminamos en silencio y de forma tranquila, casi sin cruzar palabra. De pronto un chispazo de eléctrica duda le indujo a preguntarme ¿porqué no muestras emoción al verme? ¿acaso sabías que vendría? con un dejo de orgullo vencido, casi se escuchó detrás ¿porqué eres tan arrogante y siquiera muestras un poco de sorpresa al verme?

Es que sólo fue un periodo en tu vida, lo atribuyo un tanto al análisis. Pero en mi es vida corriente.

Tomo un libro con reverencia y me pregunto por todos.

Dejo una carta dentro del libro, en la biblioteca local, esperando que un alma tan solitaria como la mía me escuche en una suerte de comprensión mortal. ¡qué idea tan ridícula! romántica cierto.

viernes, 18 de abril de 2014

Tipos de personas

Y si, todos ellos, son esos tipos de personas, yo prefiero verlos a todos como gente que va a morir, me empato y entonces puedo convivir con ellos...

martes, 25 de febrero de 2014

Interiores

Entonces vi en aquellos interiores a Beethoven y Brahms; también a Rachmaninov con el concierto no. 3 para piano que con palabras es casi imposible describir lo que me hace sentir. Podría jurar que hay partes de esta obra que me mueven hasta el grado de querer aullar. Y agradezco no sé bien a que o a quien el permitirme tan grande placer.